Esta travesia era el sueño de dos ciclistas, por separado, pero que coincidieron en conocerce y asi animarse a realizarla en equipo, dos reman mas que uno, dos pedalean mas que uno.
Yo Fabian, Valdiviano, conocí la Cordillera Pelada cuando tenía unos 11 años y acompañe a mi padre a buscar sapitos a los bosques y turberas de las cumbres de esta cordillera. En ese viaje me maraville con la magia de esos bosques, la belleza de los alerces, la primera vez que los veía y por si fuese poco pude conocer al alerce mas viejo descubierto en estas latitudes. Nunca olvide ese viaje.
Ahora podía repetirlo y hacer un recorrido mas amplio y completo, impulsado por mis propios medios y mi propia fuerza, mas de voluntad que física en todo caso.
Mi socio, Victor Soto, también Valdiviano, habia conocido esta ruta hace años atras, pero la habia pasado sin mucho interiorizarse, dentro de un vehiculo motorizado y junto a amigos hasta llegar a Hueicolla. Ahora la cosa era distinta, eramos nosotros frente a la Cordillera de la Costa y el Alerce costero.
Yo Fabian, Valdiviano, conocí la Cordillera Pelada cuando tenía unos 11 años y acompañe a mi padre a buscar sapitos a los bosques y turberas de las cumbres de esta cordillera. En ese viaje me maraville con la magia de esos bosques, la belleza de los alerces, la primera vez que los veía y por si fuese poco pude conocer al alerce mas viejo descubierto en estas latitudes. Nunca olvide ese viaje.
Ahora podía repetirlo y hacer un recorrido mas amplio y completo, impulsado por mis propios medios y mi propia fuerza, mas de voluntad que física en todo caso.
Mi socio, Victor Soto, también Valdiviano, habia conocido esta ruta hace años atras, pero la habia pasado sin mucho interiorizarse, dentro de un vehiculo motorizado y junto a amigos hasta llegar a Hueicolla. Ahora la cosa era distinta, eramos nosotros frente a la Cordillera de la Costa y el Alerce costero.





































